jueves, 3 de marzo de 2016

La utilidad de la filosofía en la actualidad

 La filosofía es el estudio de ciertos problemas fundamentales relacionados con cuestiones tales como la existencia, el conocimiento, la verdad, la belleza, la mente y el lenguaje. Su principal ocupación es cuestionar y aclarar algunas ideas muy comunes que todos nosotros usamos cada día sin pensar sobre ellas.
 Esta siempre ha sido muy importante en la sociedad, aunque ha adquirido un mayor valor en la actualidad por varias razones, como por ejemplo; la importancia de entender que la destrucción del planeta es posible y que debemos reflexionar para intentar transformar esta realidad.
 El mundo problemático es el campo en el cual se mueve la filosofía.
 Desde siempre, la filosofía ha alimentado la curiosidad de los hombres y mujeres, pues existe en ellos un gran afán de saber. Además, por medio de ella se desarrollan, refuerzan y perfeccionan las facultades del ser humano, y principalmente las intelectuales, es decir, sitúa a hombres y mujeres por encima del resto de seres vivos que pueblan el planeta.
 Ha contribuido poderosamente al desarrollo y progreso de las ciencias, tanto naturales y físicas como morales y políticas.
 A partir de la contemplación reflexiva de la filosofía han nacido todas y cada una de las ciencias, por eso se dice que, sin ser una ciencia, es la madre de todas las ciencias.
Nos permite tomar conciencia de nuestra situación, encararla y comprometernos a cambiarla.
 Facilita la búsqueda de la verdad y adquirir cierta independencia y superioridad para juzgar y criticar las doctrinas.
 Nos permite desarrollar el sentido crítico, pues nos lleva a reflexionar, y por último, ayuda a tener una mente más abierta y a desterrar las preocupaciones y los prejuicios.
 Quizás la filosofía no tenga un fin importante, ya que casi todas las preguntas quedan sin respuesta. Pero estudiarla nos enseña lo que han pensado otros, sobre temas que todos nos hemos planteado alguna vez.


Rima LXVI

¿De dónde vengo?...El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
Los despojos de un alma hecha girones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.

¿A dónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.

Este poema titulado Rima LXVI pertenece a las Rimas de Gustavo Adolfo Becquer, publicadas póstumamente en 1871.

El autor nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836.
Su vida estuvo regida por la enfermedad, los fracasos amorosos con varias mujeres y los apuros económicos.
Decidió dedicarse a la literatura mientras trabajaba en periódicos de poca categoría.
Posteriormente entró en "El Contemporáneo" donde publicó crónicas sociales, algunas de sus Leyendas y los ensayos columnistas Cartas desde mi celda que reúne nueve escritas para el periódico publicadas entre mayo y octubre de 1864.
En 1867 escribió sus famosas Rimas, pero la Revolución de 1868 hizo que se perdiera el manuscrito y el poeta tuvo que preparar otro.
Murió el 22 de diciembre de 1870 por tuberculosis agravada por una depresión.

Unas de sus obras más conocidas son sus Rimas, a la que pertenece este poema, y las Leyendas y Cartas desde mi celda, ambos textos narrativos.

Gustavo Adolfo Becquer pertenece al Romanticismo. Esta corriente se caracteriza por la ansía de libertad, la exaltación del yo individual, el espíritu de rebeldía, el sentimiento de soledad  y de resignación al sufrimiento, la identificación con la naturaleza, la exaltación de la imaginación y del sentimiento, y la valoración de lo nacional y popular.
Otros poetas propios del Romanticismo son José de Espronceda, Rosalia de Castro y José Zorrilla.

La poesía de Becquer se caracteriza por que mantiene el ritmo, por  la rima asonante y la igualdad de sílabas métricas, además, los versos no tienen número fijo de versos, casi todos son de tema amoroso o tétrico, y consiguen alcanzar un alto nivel de grandilocuencia y expresividad.

En este texto el poeta contesta dos preguntas referentes a su vida: primero sobre lo que ha sido su vida hasta el momento, llena de sufrimiento tanto físico como emocional; y después sobre lo que será hasta su muerte, presagiando su olvido.

El tema que trata es la visión pesimista del autor sobre la vida.

El tono con el que está tratado el tema es sombrío.

Las rimas a las que pertenece este poema se dividen según el tema que abordan: de la I a la XI tratan sobre el genio lírico y la inspiración; de la XII a la XXIX, sobre el amor esperanzado y gozoso; de la XXX a la LX, sobre el fracaso amoroso; y, por último, de la LII a la LXXIX, sobre la soledad y el vacío existencial.

En el texto puede apreciarse el tópico vida como camino.

En el poema se encuentran varias palabras pertenecientes al campo semántico o asociativo de camino (Sendero, camino, páramos, valle), relacionado con el tópico literario vida como camino.

El texto está escrito en futuro salvo en las dos preguntas iniciales de las estrofas, que están escritas en presente.


Esta obra contiene varios recursos literarios como son el epíteto, que se encuentra en el cuarto verso "roca dura"; apóstrofe en el séptimo verso "te dirán"; paralelismo en el comienzo de ambas estrofas "¿De dónde vengo?/¿A dónde voy?" la estructura es: preposición+adverbio+verbo; y por último, encabalgamiento a través de todo el poema.

Mecanicismo vs. Teleología

El mecanicismo y la teleología son dos concepciones filosóficas contrarias, pero ambas comparten el interés por comprender el funcionamiento del mundo.
La teleología sostiene que toda la realidad está orientada a un fin, que ha sido ordenada por una finalidad concreta. Las cosas no suceden ni son al azar, sino que el conjunto de la realidad y cada uno de sus seres existen con un objetivo concreto predeterminado.
El mecanicismo, en cambio, afirma que la naturaleza es como una máquina, y los cambios y las transformaciones que experimenta son fruto de la acción necesaria de unos mecanismos sobre otros. Por tanto, la naturaleza no obedece a un plan previamente trazado, sino a una serie de reglas que se cumplen sin ningún objetivo trazado previamente.
El concepto mecanicista se apoya en el principio de causalidad que regía todos los fenómenos que describe la física clásica. Pero esta concepción del mundo ponía en duda la libertad humana, pues las máquinas pertenecen al mundo inorgánico y no se puede hacer ninguna similitud.
Por el contrario, el teleologísmo entendía el mundo como consecuencia de las cuatro clases de causas que planteó Aristóteles: causa material, aquello de lo que está compuesto algo, por ejemplo, el bronce de una estatua; causa formal, aquella que da al ser un objeto, la forma de dicha estatua; causa eficiente, aquello que ha producido un objeto, el escultor; y por último la causa final, aquello para lo que existe un objeto, adorar un templo. Principalmente la causa más importante es la causa final, aunque son necesarias todas para completar el universo.
La selección natural es un impedimento claro hacia la teleología, ya que, por ejemplo, si el oxigeno de la atmósfera estuviese a un metro y medio del suelo, todos los que midan menos o crecen o mueren. A la larga solo habría seres vivos de más de un metro y medio, es decir, en todos los medios, lo que no se adapta desaparece. Si todos los seres tuvieran un fin determinado esto no sería posible, a no ser que ese fin sea la extinción.

En conclusión, científicamente el mecanicismo es la concepción más acertada, pues colabora con el avance y a entender con mayor facilidad el mundo.

martes, 1 de marzo de 2016

IES La Laboral

Este es mi primer año en el instituto y tiene cosas buenas, como el nivel en asignaturas como filosofía,lenguaje y física y química, los amplios espacios tanto exteriores como interiores o la cafetería, también cuenta con otras cosas que, si se solucionaran, el instituto sería más agradable para los alumnos que cursan en él.
En primer lugar, los baños destinados a la ESO y bachiller se pasan la mayor parte del tiempo averiados y no cuentan con papel salvo en contadas ocasiones. Aunque esto no sería un problema si nos permitieran usar los baños de ciclos formativos, cosa que no hacen.
Además, es muy frío y hay humedades tanto en algunas paredes de los pasillos como en el suelo del patio.
Por otro lado, las aulas cuentan con una conexión a Internet escasa o nula, lo que dificulta la realización de algunas actividades como, por ejemplo, las exposiciones. 
Aun todos estos detalles, considero que este instituto es bastante bueno.